A veces las sensaciones tormentosas se imponen a la euforia general y uno percibe su paso por el mundo con cierto desencanto. Lo que ha recibido y lo que deja no presenta un saldo tan positivo como quisiera. El legado, que suele venir envuelto en grandes palabras, hace tiempo que llega envenenado y se traduce en el desarrollo de costosas aventuras de escaso beneficio. Puede que la curva del progreso haya alcanzado su ápice, un ápice que empieza a no ser visto por la mayoría. Por mi parte, me gusta más mirar hacia abajo, a tierra firme, y lo que veo es que heredamos un parque repleto de monumentos naturales que nunca hemos sabido apreciar y que, a base de proyectar ilusiones urbanas en dimensiones y con figuraciones extraordinarias, lo hemos convertido todo en un alarde de geometría ramplona.
viernes, 12 de junio de 2026
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Transformar o deformar
Tantos son hoy los vigilantes de cuantas novedades surgen en las formas que no deja de sorprender que sean tantas las transformaciones que s...
-
2 que van y 2 que vienen no tienen por qué ser 4.
-
A verlas venir es una expresión difícil de interpretar. Hay que mirar a la cara a quien la usa para hacerse una idea de lo que está queri...
-
En esto de llorar también hay campeones, gente de lágrima fácil y razones incontrolables. No creo que eso sea signo de inteligencia emociona...
No hay comentarios:
Publicar un comentario