Lo más difícil es saber cuándo ha llegado el momento en que uno ya no quiere saber nada más. Emprender el camino de la ignorancia parece una renuncia dolorosa, pero confía uno en que, tras ese momento crítico, cambiará el signo de la marcha y no dudará en aceptar como una liberación el vivir como un idiota.
miércoles, 10 de junio de 2026
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Privacidad y vanidad
Privacidad y vanidad compiten con desigual balance en cada uno de nosotros. Con la privacidad tratamos de preservar nuestro núcleo íntimo, a...
-
2 que van y 2 que vienen no tienen por qué ser 4.
-
Dos muertos se enfrentan y pelean a muerte, dos vivos se abrazan y comparten su vida.
-
A la ida conviene pensar si te hará falta volver y será a la vuelta cuando verás si merece la pena pensar en si fue una buena idea ir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario