Para ser creíble, lo que nunca se ha contado debe guardar relación con lo mil veces contado y presentar, por pequeño que sea, algún rasgo diferencial. Porque sin un relato anterior o, más exactamente, sin un modo de relatar que suene familiar no puede el recuento resultar creíble. La novedad es, pues, un factor de importancia relativa. Si no aparece encuadrada dentro de márgenes conocidos, al lector apenas le interesa. Tomemos como ejemplo una noticia de prensa sobre un asesinato. Está claro que es algo que nunca se ha podido contar antes. Lo que hace creíble e interesante el relato es la descripción del entorno y el hecho incontestable de que los asesinatos se pueden dar en tales circunstancias, contando además con que eso es lo que ha sucedido mil veces. Lo que nunca se ha contado es simplemente un reclamo comercial, del mismo tipo que su opuesto una historia basada en hechos reales. Así que bien podría asegurarse que nada es realmente nuevo y estoy por decir que, por el hecho de ser contado, lo que leemos podrá ser imaginado, pero deja de ser real.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Privacidad y vanidad
Privacidad y vanidad compiten con desigual balance en cada uno de nosotros. Con la privacidad tratamos de preservar nuestro núcleo íntimo, a...
-
2 que van y 2 que vienen no tienen por qué ser 4.
-
Dos muertos se enfrentan y pelean a muerte, dos vivos se abrazan y comparten su vida.
-
A la ida conviene pensar si te hará falta volver y será a la vuelta cuando verás si merece la pena pensar en si fue una buena idea ir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario