No deberías preguntarme acerca de aquello que no puedo contar. Ya deberías conocerme, soy el Gran Mudo, y ante todo no te olvides de eso, de que estoy mudo. En vez de solicitarme noticia de tu futuro, pregúntate mejor a ti mismo, porque quiero que sepas que sabes más de lo que tú mismo crees. Veo que sigues ahí con el oído permanentemente alerta, empeñado en pensar que está cercano el día en que te llegarán mis palabras, mientras te muestras sordo a lo que te llega de ti. Aunque por ahí fuera vas a oír voces, ten mucho cuidado, no será la mía, son ecos de gente iluminada por el poder, prédica de los profetas oficiales. Si yo pudiera, haría resonar mi voz en medio de todo ese alboroto. Pero mucho me temo que quien, como tú, se muestra incapaz de apreciar su propia voz no tenga fácil distinguir la mía. Y lo más triste es que todo lo que podría yo contarte permanece en silencio en tu interior, aunque te resistas a reconocerlo. Ni te imaginas cuánto talento atesoras ahí si lo que quieres es traer al presente tu devenir, ni qué pronto se diluirían los sombríos augurios y los falsos consejos enviados por esos pensadores áulicos, a los que veo con sus palabras arrogarse sin pudor el papel de mentores humanitarios beneficiándose del silencio abierto por mi obligado mutismo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Saber y creer
Titular en la prensa de hoy : X sigue huyendo de lo que todos saben que él cree. Datos aparentemente firmes : X cree en algo. Todos saben en...
-
2 que van y 2 que vienen no tienen por qué ser 4.
-
A verlas venir es una expresión difícil de interpretar. Hay que mirar a la cara a quien la usa para hacerse una idea de lo que está queri...
-
Pasa como con los niños. Los que son felices no lo saben. Se enteran de que lo fueron cuando saben que ya no lo son.
No hay comentarios:
Publicar un comentario